Mañana intensa. Quizás una de las características más importantes de los actores es saber contener. Cuando una actor contiene quiere decir que no se deja llevar por las emociones que le están invadiendo. Imaginaos que pasaría si en una primera escena de Chejov la actriz principal llorara desde el minuto uno. La obra seria demasiado densa para aguantarla y no habría cabida para que el público se relajara.
En este momento es cuando actua la inteligencia del actor o en su caso del director para no permitirle al actor dejarse llevar. Tan importante como rasgarse el alma cuando toca. Muchos actores contenidos no son tal, son personas completamente inhibidas en escena incapaces de tocar en un momento el cielo.
Por eso hoy ha sido un día de contención. Durante 17 páginas de texto hemos estado trabajando una conversación rutinaria donde lo que más prima es el reconocimiento de los personajes. Cuando un actor es capaz de llegar a él, al terminar, se desmorona. Y no de una manera fatigosa, ni victimista. Se desmorona por que entiende de raíz al personaje. Es capaz de, como un buen oráculo, saber que va a pasar y saber que no puede anticiparselo al público. En ello radica la dificultad.
Por ejemplo, una de las escenas más dificiles a la que estamos llegando es cuando Cristina, personaje de Cuerpo Dividido, recibe una pequeña falta de respeto de Manuel, su pareja. La actriz es muy dramática y es capaz de conectar con los sentimientos profundos de su ser. Pero teniendo en cuenta que la obra es un increscendo, que no hay un momento de bajón dramático, si no que hay distensión, debe existir como tal en escena. Cuando he mandado terminar el ensayo, la actriz ha comenzado a llorar. Y no un llanto de "que difícil es esto" si no un llanto capaz de derrumbar a un muro como yo. Después de cinco minutos le pedí que me dijera que había sentido, y la sorpresa por mi parte fue cuando la escuché: "Ahora entiendo por que Cristina debe ser fuerte". Ha sido un momento de subidón. Es importante que el director entienda a los personajes, casi tanto como que un actor se integre dentro del personaje de una obra. En el momento que lo entiende es capaz de desmontar al compañero, la escena y re-estructurarla con la profundidad de la obra en cuestión.
Mañana prolífica que ha tenido ese momento de lucidez de la actriz. Importante y placentero.
Mañana más.
lunes, 28 de mayo de 2012
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